miércoles, octubre 10, 2007

36 meses


Hay cosas que no se dejan en el camino y cosas que no se dejan ir, una de ellas es esto que sentimos, una hormiga y una hoja luchando en un pequeño gran mar, una gran odisea, una gran historia épica y de fantasía.

Tres años y una promesa, treintayseis meses y un latido que no para, una palabra y un beso en el camino frente al mar, y nuetsra vida se volvio un camino, un camino distinto al vacio y lleno de nuestras olas, cada día nos promete un horizonte, cada llamada un sueño.

Es gracioso como la vida quiere prometernos una rutina y una linea de crédito feliz, es ridículo seguir caminando creyendo que estamos atados, todo es el engaño de un mago oscuro que quiere pintar lo nuestro de gris, todo se vuelve cuestionable cuando te veo, cuando despiertas tantos colores en mi interior, cuando edificamos bases sobre asfalto y arena, cuando hacemos flotar nuetros sueños, cuando sabemos que en el camino chocamos y nos acompañamos por que no estamos atados a andar, estamos juntos para llegar a donde Jehova nos lleve.

Las ilusiones, los planes escritos en nuestras bocas, los sueños que probamos cual bocado de amor, el sentido que le damos a las cosas, construyen poco a poco estos infaltables días que nos llevan hasta aqui con esta maleta de promesas de la mano, de pie en la estación para pintar paisajes de cada uno de nuetsros viajes en esta vida.

Gracias por cada uno de estas sonrisas de que pintan mi cara, gracias por cada caricia que auyenta el frío, gracias por tu calor en cada horizonte y por tu aire cuando la pasion nos agovia. Gracias por tu vida mi mujer, gracias por ser aliento sin despedida y ser encuentro sin salida, por ser muestra de mercado y de mi alma elemento, gracias por tenerme cada vez que te veo.

Te amo mucho mi vida gracias por estos tres años y más mi cielo, mi sol y mi sueño.