lunes, febrero 20, 2006

Cuando se apaga el tiempo

Fusión de nuestra esencia es lo que somos
la medida y el espacio no vastan entre nosotros
los gritos del espiritu se funden con nuestras almas,
que como primavera cubren el tiempo de flores,
estrellas, aromas y rocio.

Este domingo, este domingo te ame,
por sobre lo que se pueda expresar en palabras
mi mente no puede expresar ser uno contigo
mi vida no puede expresar esos minutos que roba a la razón.
Este domingo te ame,
quizas como otros, quizas no,
diferente sí, siempre diferente,
la pasión es una esencia de mandrágora
que hace sabio al cuerpo o lo mata,
mas en el laboratorio de nuestros corazones
se preparan los mas exquisitos manjares del cuerpo
y cualquier esencia es filtrada por nuestras miradas en la oscuridad, cualquier día se apaga,
cualquier sol se va,
menos el que duerme en nuestra cama.

Esa tarde eras hermosa como todas,
eras una hada teñida de rubí,
un valle perfumado de heno y flores,
un desierto calmo antes de anochecer
y una hoja de parra cubierta de rocío.
Entrelasócen nuestros cuerpos fundidos
como una cadena en llamas,
ceñidos como una espada a su funda,
empezaron a desbocar los volcanes,
abríanse bocanadas de fuego que luchaban contra poderosas olas; lucharon y lucharon,
desatando las bestias de los mares y los espíritus del fuego,
lucharon bestial y desgarradoramente tras horas.
Hasta que abrióse el cielo dejando perplejos a los combatientes,
y bajó la luz de una luna que brillaba sola,
estrellas sobre nuestros sentidos,
por un minuto vióse el paraiso,
el silencio, las alma, el fuego y el agua.

Terminado esto,
los combatientes, inmortales,
volvieron a luchar por un minuto más de cielo,
diligentemente invadieron las estrellas,
destruyeron los templos del tiempo
y saquearon cada plaza de sensaciones,
no dejaron nada para la eternidad,
no dejaron mas que el recuerdo del cielo,
y el rocío sobre la pradera.
Todo húmedo quedó,
esperando, otra primavera.

Ese fue mi domingo contigo mi vida, esa fue la vida filtrada en nuestros cuerpos, energías siderales enfrentadas en una fusión única, un recuerdo glorioso, el amor que te tengo que como piedra grabará esto en nuestros cuerpos, como huellas sobre acantilados, como raices de secolla, como nuestros susurros escritos sobre el delgado aire. Cosas que suenan mas allá de un Te amo.

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